Se Solicita Personal Para Construcción ¡Aplica Ya!

El sector de la construcción abre las puertas a un mundo de posibilidades laborales, el sector de la construcción es un pilar fundamental de la economía. Desde los grandes proyectos de infraestructura hasta las remodelaciones y el mantenimiento de hogares y edificios, la construcción genera una demanda constante de trabajadores calificados, por ello estamos se solicita personal para construcción.



  •  Edad mínima: Mayormente se solicita que los obreros de obra tengan al menos 18 años de edad. Esto se debe a que el trabajo implica tareas físicas intensas que requieren fuerza y resistencia, las cuales suelen ser más fáciles para adultos.
  • Buena condición física: Dado que el trabajo del obrero de obra implica constante esfuerzo físico, se necesita tener una buena salud y capacidad física para desempeñar estas tareas de manera segura, sin poner en riesgo nuestra integridad.
  • Disponibilidad de horario: Los proyectos de construcción a menudo tienen plazos ajustados, por lo que los obreros deben estar dispuestos a trabajar tiempos prolongados, según las necesidades de la obra.
  • Disposición para el trabajo en equipo: El obrero debe poder ayudar de manera efectiva con otros obreros, seguir instrucciones del personal técnico y de supervisión, y trabajar de forma eficiente para mantener el flujo constante de trabajo.
  • Carga y descarga de materiales: Una de las principales tareas es el transporte y apilamiento manual de diversos materiales de construcción, como ladrillos, bloques, cemento, arena, madera, tuberías, entre otros, haciendo uso de herramientas como carretillas, grúas manuales y cuerdas.
  • Demolición y preparación del terreno: Participar en los trabajos de demolición de estructuras, ya sea de manera manual o con el uso de herramientas especializadas. Asimismo, colaboran en la preparación del terreno, realizando actividades como excavación, nivelación y limpieza.
  • Asistencia a oficios especializados: Los obreros brindan apoyo a los trabajadores, como albañiles, carpinteros, electricistas y plomeros, ayudándolos en la ejecución de sus tareas específicas, según las necesidades que surjan.
  • Limpieza y mantenimiento del área de trabajo: Para tener un entorno de trabajo seguro y ordenado, los obreros se encargan de la limpieza constante del sitio de construcción, retirando escombros, desechos y manteniendo las herramientas y equipos en buen estado.
  • Edad y vitalidad: Idealmente, el ayudante de albañil debería ser una persona joven y enérgica, de al menos 18 años, con la fuerza y resistencia física necesarias para desempeñar un trabajo que demanda mucho esfuerzo. Algunos pueden incluso preferir contratar a trabajadores de 21 años o más, quienes suelen tener un mayor desarrollo físico.
  • Fuerza y resistencia: El trabajo de ayudante de albañil debe estar acostumbrado al esfuerzo físico. Cargar y transportar materiales pesados, levantar y colocar bloques y ladrillos, son tareas que exigen una buena condición física y una gran capacidad de aguante, las cuales se desarrollan con el tiempo.
  • Conocimientos y habilidad: Aunque no se necesita ser un experto en construcción, el ayudante de albañil ideal debe tener cierta familiaridad con las herramientas, los materiales y las técnicas básicas de albañilería. Esto le permite brindar un apoyo eficiente y anticiparse a las necesidades del albañil a cargo.
  • Disponibilidad y versatilidad: Los proyectos a menudo tienen plazos apremiantes y horarios de trabajo flexibles. El ayudante de albañil ideal debe estar dispuesto a adaptarse a estas demandas, mostrando una gran disponibilidad y versatilidad para trabajar en jornadas extendidas, incluyendo fines de semana y días festivos, según se avance la obra.


  • Preparación diligente: Una de las tareas del ayudante de albañil es mantener un constante ritmo de trabajos, como también los materiales listos para ser utilizados. Con atención y eficiencia, el trabajador debe encargarse de transportar, apilar y clasificar todos los insumos necesarios, asegurándose de que el albañil tenga a mano todo lo que necesita para continuar con su trabajo sin interrupciones.
  • Apoyo meticuloso: Al momento de levantar los muros, el ayudante de albañil debe brindar un apoyo meticuloso y cuidadoso al albañil, siguiendo sus instrucciones al pie de la letra para colocar y nivelar perfectamente cada uno de los ladrillos o bloques. Su atención a los detalles es crucial para garantizar la calidad de la construcción.
  • Preparación diestra: Otra tarea fundamental del ayudante es la preparación y mezcla de los morteros, hormigones y otros elementos de construcción. Debe hacerlo con destreza, siguiendo las proporciones y especificaciones indicadas por el albañil, para asegurar que estos materiales estén listos cuando se los necesite.
  • Limpieza y orden: Para mantener un entorno de trabajo seguro y eficiente, el ayudante de albañil debe encargarse constantemente de la limpieza y el orden del sitio de construcción. Debe recoger y desechar los escombros con diligencia, y cuidar que las herramientas y el espacio de trabajo se encuentren siempre en perfecto estado.
  • Destreza y habilidad manual: El ayudante de carpintero ideal debe tener una gran habilidad y destreza manual innata. Sus manos deben ser ágiles, precisas y capaces de manipular con maestría las herramientas de carpintería, como sierras, taladros y lijadoras. Esta cualidad le permite brindar un apoyo eficaz y detallado al carpintero.
  • Fortaleza física: El trabajo de carpintería exige mucha fuerza y resistencia física. El ayudante de carpintero debe ser una persona robusta, acostumbrada al esfuerzo físico, capaz de levantar, mover y colocar con facilidad piezas de madera pesadas. Su constitución y condición atlética le permiten mantener el ritmo de trabajo sin fatiga.
  • Atención a los detalles: La carpintería requiere una gran precisión y atención a los detalles. El ayudante ideal debe tener una mirada aguda, una mente minuciosa y la paciencia necesaria para seguir instrucciones detalladas, realizar mediciones exactas y ejecutar cortes y uniones con la máxima exactitud.
  • Dedicación y adaptabilidad: Los proyectos de carpintería a menudo tienen plazos apremiantes y horarios flexibles. El ayudante de carpintero ideal debe estar profundamente comprometido con su trabajo, mostrando una gran dedicación y disponibilidad. Además, debe ser capaz de adaptarse rápidamente a los cambios y trabajar eficientemente incluso en jornadas extendidas o durante los fines de semana.
  • Preparación diligente: El ayudante de carpintero debe ser un organizador meticuloso. Con diligencia y eficiencia, debe encargarse de tener todos los materiales de carpintería listos y al alcance del carpintero, desde la madera hasta los clavos, tornillos y adhesivos. Su proactividad y capacidad de anticipación son claves para mantener un flujo de trabajo constante.
  • Asistencia detallada: Durante el proceso de ensamblaje, el ayudante de carpintero brinda un apoyo directo y detallado al carpintero. Siguiendo al pie de la letra las instrucciones, ayuda con las mediciones precisas, el marcado de las piezas y la sujeción adecuada de los elementos, demostrando su atención a los detalles y su habilidad manual.
  • Manejo diestro de herramientas: Bajo la supervisión del carpintero, el ayudante debe mostrar destreza y seguridad en el uso de las herramientas de carpintería, como sierras, taladros y lijadoras. Su manejo cuidadoso y eficiente de estas herramientas le permite realizar tareas básicas con confianza y contribuir al avance del trabajo.
  • Compromiso con la limpieza: Para mantener un entorno de trabajo ordenado y seguro, el ayudante de carpintero se encarga de la limpieza y el mantenimiento del espacio de trabajo. Con diligencia y esmero, se asegura de recoger y desechar los residuos de madera, y de mantener las herramientas y el área de trabajo en perfecto estado.
  • Sed de aprendizaje: Aunque carezca de estudios formales, el ayudante de electricista debe tener una verdadera pasión por aprender. Debe mostrarse emocionado por adquirir los conocimientos básicos de electricidad a través de la guía y la experiencia práctica del profesional. Su curiosidad y disposición para aprender son esenciales.
  • Atención y concentración inquebrantables: El trabajo eléctrico requiere una atención y concentración constantes para evitar errores peligrosos. El ayudante de electricista ideal debe ser una persona meticulosa, minuciosa y siempre alerta, capaz de mantener la mirada fija en los detalles más pequeños.
  • Adaptabilidad y compromiso: Los proyectos eléctricos a menudo tienen plazos ajustados y horarios flexibles. El ayudante de electricista ideal debe ser una persona flexible y comprometida, que esté dispuesta a adaptarse a los cambiantes requisitos del trabajo, incluso si eso implica largas jornadas o la necesidad de laborar los fines de semana.
  • Adaptabilidad y compromiso: Los proyectos eléctricos a menudo tienen plazos ajustados y horarios flexibles. El ayudante de electricista ideal debe ser una persona flexible y comprometida, que esté dispuesta a adaptarse a los cambiantes requisitos del trabajo, incluso si eso implica largas jornadas o la necesidad de laborar los fines de semana.
  • Preparación diligente: El ayudante de electricista debe ser un organizador nato. Con dinamismo y eficiencia, se encarga de tener todos los materiales y herramientas eléctricos listos y al alcance del electricista, desde cables hasta conectores y dispositivos. Su proactividad y capacidad de anticipación son fundamentales para mantener un flujo de trabajo constante.
  • Colaboración atenta: Durante el proceso de instalación, el ayudante de electricista brinda un apoyo directo y cuidadoso al profesional. Siguiendo al pie de la letra las instrucciones, ayuda con las mediciones precisas, el tendido prolijo de los cables y el montaje seguro de los dispositivos, demostrando su atención a los detalles y su destreza manual.
  • Mantenimiento diligente: El ayudante de electricista se encarga del mantenimiento y la limpieza del área de trabajo con suma diligencia. Recoge y elimina con esmero los residuos, mantiene ordenadas las herramientas y los materiales, y se asegura de que el espacio de trabajo esté libre de obstáculos y en condiciones seguras.
  • Transporte responsable: El ayudante de electricista también se responsabiliza del transporte y la carga de los materiales y equipos necesarios para el proyecto. Lo hace con el mayor cuidado y precaución, especialmente cuando se trata de elementos voluminosos o pesados, demostrando su responsabilidad y compromiso con la seguridad.
  • Fuerza y resistencia: El ayudante de plomero debe poseer una constitución física robusta, capaz de soportar largas jornadas de trabajo que impliquen esfuerzo físico constante. Sus músculos fortalecidos le permiten manipular con facilidad herramientas pesadas y cargar materiales de gran tamaño y peso.
  • Destreza manual innata: Las manos del ayudante de plomero deben ser ágiles, con una coordinación excepcional que le permita manejar con precisión las herramientas propias del oficio, como llaves, alicates y soldadores. Esta habilidad manual innata es fundamental para asistir al plomero de manera eficaz.
  • Mente analítica y creativa: Aunque el ayudante no posea los conocimientos técnicos avanzados del plomero, debe tener una capacidad de resolución de problemas y una mente analítica que le permita identificar problemas sencillos y proponer soluciones básicas, siempre bajo la supervisión del experto.
  • Meticulosidad y atención a los detalles: El ayudante de plomero debe ser una persona sumamente cuidadosa y minuciosa en su trabajo. Su mirada aguda y su pasión por el orden le permiten detectar pequeños detalles que pueden hacer la diferencia entre una instalación o reparación exitosa y una defectuosa.
  • Preparación proactiva del espacio: Con un espíritu de liderazgo y anticipación, el ayudante de plomero se encarga de preparar el área de trabajo de manera diligente. Coloca lonas protectoras, retira muebles y elimina obstáculos, creando un entorno seguro y eficiente para que el plomero pueda realizar su labor con tranquilidad.
  • Asistencia entusiasta y atenta: Guiado por el plomero, el ayudante participa activamente en la instalación y reparación de tuberías, válvulas y otros componentes. Con un entusiasmo contagioso, sigue al pie de la letra las instrucciones, ayudando con el corte, doblado y unión de las tuberías, mostrando una atención meticulosa a cada paso del proceso.
  • Transporte responsable y diligente: El ayudante de plomero demuestra un gran sentido de la responsabilidad al transportar y cargar los materiales, herramientas y equipos necesarios para el trabajo. Lo hace con la máxima diligencia y cuidado, asegurándose de que todo llegue a su destino en perfectas condiciones.
  • Limpieza y orden ejemplares: Una vez finalizada la labor, el ayudante de plomero se convierte en un maestro del orden y la limpieza. Recoge y desecha los residuos con esmero, dejando el área de trabajo impecable. Su compromiso con la presentación y la seguridad es admirable.
  • Pasión innata: Más que una simple profesión, operar maquinaria pesada es una verdadera pasión para este individuo. Desde niño, ha sentido una fascinación por los imponentes equipos y una afinidad natural que lo lleva a querer dominar cada uno de ellos.
  • Intuición aguda: Sin necesidad de estudios formales, este operador ha desarrollado una intuición extraordinaria que le permite anticipar los movimientos de la maquinaria y tomar decisiones acertadas en cuestión de segundos. Su instinto es casi sobrenatural.
  • Determinación inquebrantable: Aun sin contar con un título o certificación, este operador demuestra una determinación férrea para perfeccionar sus habilidades. Acepta cada desafío como una oportunidad de crecimiento y se niega a rendirse ante cualquier obstáculo.
  • Sentido de responsabilidad: Consciente de la enorme responsabilidad que conlleva operar maquinaria pesada, este individuo se toma muy en serio su papel. Mantiene una actitud comprometida y nunca pierde de vista la importancia de la seguridad, tanto para sí mismo como para quienes lo rodean.
  • Custodio de las máquinas: Más que un simple operador, este individuo se convierte en el guardián de la maquinaria. Conoce cada uno de los equipos como la palma de su mano y los cuida con un cariño y esmero que solo un verdadero experto puede tener.
  • Mentor informal: Aunque carezca de estudios formales, este operador se convierte en un mentor informal para los trabajadores menos experimentados. Comparte sus conocimientos prácticos con generosidad y paciencia, ayudándolos a desarrollar sus propias habilidades.
  • Solucionador de problemas: Cuando surgen imprevistos o dificultades, este operador demuestra una capacidad de resolución de problemas verdaderamente admirable. Con su aguda intuición y años de experiencia, es capaz de encontrar soluciones ingeniosas que salvan el día.
  • Faro de seguridad: Más allá de operar la maquinaria, este individuo se erige como un faro de seguridad para todo el equipo. Anticipa posibles riesgos, vela por el bienestar de sus compañeros y crea un ambiente de trabajo seguro y confiable, ganándose el respeto de todos.

En resumen, esta oferta laboral en construcción es una oportunidad para que te unas a un equipo que valora la calidad y el esfuerzo. Si buscas un lugar donde puedas demostrar tus habilidades, trabajar en proyectos emocionantes y crecer profesionalmente, este es el lugar perfecto para ti.

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